Conservación leche materna medela

Conservación leche materna medela

Almacenamiento de la leche materna

Las bolsas para leche materna Pump & Save de Medela son perfectas para almacenar, transportar y calentar la leche materna de forma higiénica. Son adecuadas para almacenar la leche materna durante un corto periodo de tiempo en el frigorífico y para almacenarla a largo plazo en el congelador.
Las bolsas de leche materna requieren menos espacio de almacenamiento que los biberones convencionales, son especialmente resistentes y vienen con un cierre doble a prueba de fugas. Además, cuentan con un volumen de llenado de 180 ml cada una, así como con campos de etiquetado para que pueda controlar la fecha en todo momento.

Juego de biberones medela

Tanto si te estás extrayendo leche de forma exclusiva, como si estás creando una reserva para cuando vuelvas al trabajo o guardando un biberón adicional para que el bebé lo tome durante las tomas nocturnas o las salidas nocturnas ocasionales, es importante que tengas en cuenta las pautas de almacenamiento seguro de la leche materna extraída.
Si descongelas la leche materna en el frigorífico, puedes conservarla hasta 24 horas, o a temperatura ambiente hasta 2 horas. Una vez descongelada la leche materna, no la vuelvas a congelar. Descargue una copia de nuestras directrices para la conservación de la leche materna -¡también disponibles en español! – para obtener un práctico imprimible que puede colocar en su nevera o tenerlo a mano para consultarlo fácilmente siempre que lo necesite.

Lansinoh, leche materna de…

A medida que se adentra en la rutina de extraer, alimentar y almacenar la leche materna para su bebé, es importante seguir siempre las directrices de los CDC para asegurarse de que la leche que alimenta a su bebé es segura y está repleta de nutrientes, vitaminas, minerales y otros componentes esenciales que ayudan al crecimiento y desarrollo de su pequeño. Estas directrices cubren toda la gama de almacenamiento y alimentación con leche materna, incluyendo directrices basadas en la evidencia sobre cómo refrigerar la leche materna y qué hacer cuando se reutiliza la leche materna.  Algunas de las normas más importantes que deben recordar los CDC son
Nunca vuelvas a congelar la leche materna que ya ha sido descongelada. Si le preocupa desperdiciar la leche materna una vez descongelada, intente congelarla inicialmente en cantidades más pequeñas. Esto puede ayudarle a evitar tener que deshacerse de la leche materna ya descongelada que no se termina. Según los CDC, existen tres prácticas recomendadas para descongelar la leche materna:
Cuando reutilice la leche materna, nunca la descongele ni la caliente en el microondas. Esto puede crear puntos calientes en la leche que pueden quemar la sensible boca de tu bebé. El microondas también puede destruir nutrientes importantes de la leche materna antes de que llegue a tu bebé.  Descargue nuestra infografía sobre las pautas de almacenamiento -también disponible en español- para obtener un práctico recurso imprimible que puede tener a mano, pegar en su nevera o guardar en su bolsa de extracción.

Leches congeladas

Pero estar lejos de tu bebé no significa que tenga que dejar de tomar tu leche materna. Con la información y el equipo adecuados, puedes extraerte sobre la marcha para mantener tu suministro de leche, almacenar la leche materna mientras viajas y transportar la leche a casa para tu bebé.
Si viajas en tren o por carretera, ten en cuenta si puedes extraer leche sobre la marcha o si tienes que planificar paradas. Los vagones de tren suelen tener enchufes eléctricos pero no espacio privado, y los servicios de carretera pueden tener una sala privada pero no siempre enchufes. Muchos sacaleches eléctricos también pueden funcionar con pilas, pero asegúrate de llevar suficientes. Algunos sacaleches llevan incorporada una batería recargable, lo que facilita aún más su transporte, ya que basta con enchufarlos para cargarlos cuando sea necesario.
«Solía viajar con frecuencia por motivos de trabajo, así que me extraía la leche en muchos lugares diferentes», explica Karen, madre de un niño en los Países Bajos. «Siempre informaba con antelación a la organización que visitaba, diciéndoles que necesitaba unos cuantos descansos al día y un lugar privado donde sentarme. Tenía un buen sacaleches con batería, así que podía extraer en cualquier sitio».

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