Firmar sin estar de acuerdo

Firmar sin estar de acuerdo

Obligar a alguien a firmar un documento

Es posible que alguien le obligue a firmar un contrato, pero la verdadera cuestión es si ese contrato sería válido. Si cree que le han obligado a firmar un contrato, hay pasos que puede dar para intentar demostrar su caso e invalidar el contrato.
En primer lugar, sin embargo, es importante entender lo que significa ser «obligado» a firmar un contrato según la ley. Si no leyó el contrato a fondo o se dio cuenta más tarde de que no entendía completamente sus términos, eso es culpa suya. Si alguien le ha dado un trato duro y le ha animado fuertemente a firmar, pero los elementos de un contrato válido están todos ahí, entonces eso probablemente no se consideraría «presión indebida».
Sin embargo, si usted siente que fue coaccionado u obligado a firmar un contrato porque la otra parte tenía influencia sobre usted, le amenazó si no lo hacía, o de alguna manera usted dependía de ellos y sintió que tenía que firmar el acuerdo debido a esa dependencia, entonces puede haber algo de coacción.
Ser presionado para firmar un contrato bajo coacción, también llamado coerción, significa que lo estás firmando en contra de tu voluntad. En casos extremos, una parte puede amenazar con violencia física o incluso con la muerte a menos que firmes. La presión psicológica o las mentiras sobre lo que podría ocurrir si no se firma también pueden considerarse coacción. Un ejemplo de coacción puede ser decirle a alguien: «Si no aceptas estos términos, te enfrentarás a la ruina financiera».

Cómo firmar un documento sin estar de acuerdo

Cuando alguien considera que ha firmado un contrato bajo coacción y emprende una acción judicial, argumentará que el contrato debe considerarse inválido porque no se firmó y celebró voluntariamente.
La coacción puede aplicarse cuando el contrato se hizo inicialmente o cuando se modificó. La persona que alega la coacción puede solicitar la invalidez del contrato sólo si la otra parte fue la causa inmediata del daño. Un ejemplo sería que una persona firmara porque fue forzada o coaccionada mediante amenazas.
La amenaza de coacción debe proceder de la otra parte. No puede ser instigada por un tercero o una fuerza externa. La guerra, por ejemplo, no es una forma válida de coacción económica aunque una de las partes estuviera en peligro físico.
Cuando una persona se ve obligada a firmar un contrato porque se le amenaza con causarle daños físicos a ella o a su familia, se trata de coacción física. Si la persona acepta los términos sólo porque fue obligada, el contrato no sería vinculante.
Las iniciales son latinas y significan vi coactus, que significa «obligado por la fuerza». Utilizar este método al firmar cualquier documento en el que se le obligue indicaría que su firma se añadió bajo coacción.

¿funciona el vi coactus?

Una oferta no es una invitación a tratar. La distinción es que una invitación a tratar es una invitación a hacer una oferta, sin la intención de que la persona invitada quede obligada por los términos. Un ejemplo de invitación a tratar es la exposición de productos para la venta en una tienda de autoservicio.
Existen normas sobre la comunicación de la aceptación. Si el medio de comunicación es el correo, la aceptación surte efecto cuando se envía el correo. Si el medio es instantáneo, como el correo electrónico o el mensaje de texto, entonces surte efecto en el momento de la recepción. Sin embargo, si la oferta establece expresamente cómo debe hacerse la aceptación, normalmente sólo puede hacerse en esos términos.
Para que sea suficiente, la contraprestación debe perjudicar a la parte que la paga, pero no tiene por qué beneficiar a la otra parte. Como alternativa, puede entregarse a un tercero designado por quien, de otro modo, la recibiría.
El Parlamento ha establecido excepciones legales a esta norma. Por ejemplo, muchos contratos de arrendamiento, cesión, opción y venta de terrenos, así como los relacionados con el empleo y la cesión y licencia de determinados tipos de propiedad intelectual, deben redactarse de forma que cada parte conozca sus obligaciones y derechos. Asimismo, los contratos de garantía también deben constar por escrito.

Símbolo de firma bajo coacción

Redactar un contrato supone mucho trabajo, y es una gran decepción no poder cumplir el acuerdo porque el contrato es nulo. Es fundamental que tu estrategia de gestión de contratos incluya métodos y procedimientos para no crear contratos que no puedan cumplirse porque falte algún elemento importante o no se haya revisado adecuadamente.
Para tomar precauciones adicionales, hay que entender los elementos necesarios de un contrato, qué hace que un contrato sea nulo o anulable, cómo rescindir un acuerdo con la otra parte y cómo evitar contratos inútiles aplicando un proceso de revisión sólido.
La aceptación, en referencia a la oferta realizada, es un acuerdo para acatar los términos y condiciones del contrato proporcionado por el oferente. La aceptación de una oferta debe hacerse de la forma especificada en el contrato o, si no se especifica, de una forma que se considere razonable para esa situación. Si una oferta es aceptada, se aprueba en su totalidad. Si no, el destinatario puede enviar al oferente una contraoferta, que no es más que una versión modificada del contrato original. El proceso vuelve a empezar con esa nueva oferta y los papeles se invierten.

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